
Dirección
Av. Oswaldo Guayasamín, 170157 Quito
Teléfono
098 942 7946
Reseñas
Me gusta la comida de este lugar, el salad bar de ensaladas es mi parte favorita y los jugos naturales también son ricos. Normalmente me pido un filete de pollo portobellito que se los recomiendo. Sin embargo, esta vez, pedímos para compartir un arroz meloso y yo pedí un lomo casa res que viene con dos huevitos montados para variar, junto con un jugo de naranjilla. La comida tenia buen sabor, pero mi carne estaba súper fria. El lugar en si es agradable. Lamentablemente el servicio al cliente de verdad que es pésimo, te atienden mal, no entiendo por qué, incluso, la última vez que estuve allá con amigas tuvo que acercarse otra persona porque se dio cuenta del pesimo servicio de su compañero y tuvo que intervenir porque en serio era terrible. Con ese tipo de atención se te quitan completamente las ganas de ir. Te tratan mal en serio. Es increíble.
El peor de los "Casa Res" que he ido y a diferencia de otros de la misma cadena. El local del Paseo San Francisco es un desastre. Platos sucios por todos lados, no hay platos para la barra de ensalada, no hay más que tomate y chifles en dicha barra, es decir no rellenan los vegetales, ni los aderezos y está todo regado y sucio. Y lo que culminó de desilusionarnos fue que pedimos cortes termino.3/4 y nos llegaron cortes ensangrentados termino 1/2. Jamás nos preguntaron si está bien, ni nos acercaron el chimichurri ni aderezos. En otros Casa Res como en Scala Shopping te atienden super bien y están pendientes que el cliente esté conforme con su corte y termino antes que este se lo lleve a la boca. Este local en específico, no lo recomiendo.
Caminaba tranquilamente por el Scala, en la zona de comidas, con ese antojo específico que uno tiene cuando realmente quiere disfrutar un buen corte de carne. Tenía ilusión, hambre y ganas de darme un gusto. Lamentablemente, tomé una decisión que todavía me cuesta creer: elegí comer en “Casa Res”. Ni siquiera revisé las reseñas —error de principiante— y terminé aprendiendo la lección de la manera más incómoda posible. La experiencia fue sencillamente pésima. El precio del plato hacía pensar que iba a probar algo de calidad, pero lo que recibí fue una carne dura como piedra, sin jugos, sin sabor y sin ningún encanto culinario. Y no exagero: he probado cortes sencillos, económicos, incluso callejeros, infinitamente mejores. Decir que parecía cuero sería indulgente; por lo menos el cuero tiene textura reconocible. Esto era, honestamente, una prueba de paciencia. El servicio tampoco ayudó. No espero un desfile de sonrisas, pero sí un mínimo de interés en la satisfacción del cliente. La mesera me preguntó cómo estaba el plato, se lo dije con respeto y claridad, y la respuesta fue simplemente: “Voy a avisarle al chef”. Hasta ahí quedó todo. Ni seguimiento, ni disculpa, ni mínimo gesto de cortesía. Si esto es su protocolo, pues explica muchas cosas. Luego revisé las opiniones en Google y entendí que no fui el primero ni seré el último en irme decepcionado. Un promedio de 2 estrellas debería ser una alerta clara, pero francamente, debería ser más bajo. Mi recomendación para quien
Pedí lomo fino , estaba bien, lo malo es que no tenía cubiertos,además la que hace la factura muy mal genio tanto que no pregunto a su compañero como era mi factura, la hizo a consumidor y yo la necesitaba a nombre de una empresa me hicieron esperar hasta que por fin la cambiaron, de resto bien bien sabor buena posición
Estuvo bueno, no cumplen con los términos de la comida. La atención de la chica anfitriona es pésima, mejor atienden los chicos meseros.
Reseñas de Google.